Valoración integral
Qué es la Valoración Geriátrica Integral y por qué cambia el tratamiento
Es la herramienta central de la geriatría. En lugar de revisar una enfermedad a la vez, evalúa a la persona completa y con eso construye un plan único, coherente y priorizado.
Dra. Brenda Joanna Estrada Martínez El problema de atender una enfermedad a la vez
Una persona de 78 años con diabetes, hipertensión, artrosis y problemas de sueño suele terminar con cuatro médicos, cuatro planes y catorce medicamentos. Cada especialista hace bien su parte, pero nadie mira el conjunto.
El resultado es conocido: indicaciones que se contradicen, fármacos que se suman sin que nadie los retire y una persona que se siente peor mientras sus estudios «salen bien». La geriatría existe justamente para resolver eso.
Las cinco dimensiones que se evalúan
La valoración recoge lo médico (diagnósticos, exploración, estudios), pero además mide cuatro cosas que ninguna otra consulta mide de forma sistemática: la funcionalidad, la cognición, el estado de ánimo y el entorno social.
La funcionalidad se explora con pruebas simples: cómo se levanta de una silla, cómo camina, si puede bañarse, cocinar o administrar su dinero solo. La cognición, con pruebas breves de memoria, atención y lenguaje. El ánimo, con escalas diseñadas para adultos mayores. Y el entorno: quién cuida, con qué apoyo y en qué casa.
A esto se suma la revisión de nutrición, sueño, continencia, visión, audición y, punto por punto, de todos los medicamentos.
Por qué el plan resultante es distinto
Cuando se integran esas cinco dimensiones, las prioridades cambian. Puede resultar que lo más urgente no sea bajar la hemoglobina glucosilada, sino retirar el fármaco que le provoca mareo, tratar la depresión que la familia leía como demencia y empezar ejercicio de fuerza para que no vuelva a caerse.
Ese es el valor real: no más estudios, sino mejores decisiones. Un plan que la persona y su familia entienden, con metas alcanzables y un orden claro.
Cuándo pedir una valoración
No hay que esperar a una crisis. Es especialmente útil a partir de los 60 años, o antes si hay varias enfermedades, problemas de memoria, caídas o pérdida de independencia. También antes de una cirugía programada y después de cualquier hospitalización.
Dra. Brenda Joanna Estrada Martínez
Médico geriatra certificada por el Consejo Mexicano de Geriatría, A.C. Atiende en Ciudad Juárez, en consultorio y a domicilio.