El ejercicio no busca convertir a todas las personas en atletas. Su propósito principal es ayudarles a seguir haciendo las actividades que valoran con mayor seguridad e independencia.
Qué capacidades puede proteger
Una rutina adecuada combina varios tipos de movimiento y se ajusta a enfermedades, síntomas y experiencia previa.
- ✓Fuerza para levantarse, caminar y cargar objetos.
- ✓Equilibrio para reducir el riesgo de caídas.
- ✓Resistencia para tolerar actividades cotidianas.
- ✓Movilidad articular para vestirse y asearse.
- ✓Salud ósea, metabólica y cardiovascular.
Nunca es demasiado tarde para comenzar
Incluso después de periodos de inactividad pueden obtenerse beneficios con una progresión adecuada.
La clave es escoger actividades posibles, medibles y agradables para favorecer la constancia.
Cuándo solicitar orientación
Si existen caídas, fragilidad, dolor persistente, enfermedad descompensada o una limitación marcada, conviene evaluar primero la seguridad y las metas.
