Tener movilidad limitada no significa que toda actividad sea imposible. El plan debe partir de lo que la persona sí puede hacer y priorizar seguridad, comodidad y supervisión.
Antes de comenzar
Una evaluación profesional ayuda a reconocer riesgos, establecer metas realistas y decidir si se necesita fisioterapia o supervisión.
- ✓Revisar dolor, mareos, falta de aire y caídas recientes.
- ✓Elegir una silla firme y un espacio libre de obstáculos.
- ✓Usar ropa cómoda y calzado seguro.
- ✓Contar con apoyo cuando existe riesgo de perder el equilibrio.
Progresión sencilla
Puede iniciarse con respiración tranquila, movilidad de brazos y piernas sentado, cambios de postura y periodos cortos de pie si es seguro.
El aumento debe ser gradual y sin provocar dolor intenso, mareo o agotamiento desproporcionado.
Señales para detenerse
Suspenda la actividad y solicite orientación si aparece dolor de pecho, dificultad respiratoria importante, desmayo, debilidad súbita, palpitaciones intensas o dolor nuevo.
