Hablar de la salud de las mujeres mayores implica reconocer su historia, sus responsabilidades de cuidado y los riesgos que pueden aparecer con el paso de los años.

Riesgos que conviene vigilar

La prevención debe adaptarse a antecedentes, síntomas, funcionalidad y preferencias personales.

  • Osteoporosis y riesgo de fracturas.
  • Enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión.
  • Depresión, ansiedad, insomnio y aislamiento.
  • Incontinencia, dolor y pérdida de movilidad.
  • Sobrecarga cuando continúa desempeñando labores de cuidado.

Una consulta que mira más que diagnósticos

La valoración geriátrica integra salud física, memoria, estado emocional, nutrición, medicamentos, marcha, autonomía y red de apoyo.

El objetivo es identificar riesgos tratables y definir prioridades que tengan sentido para cada mujer.

El buen trato también es salud

Escuchar, explicar con claridad, respetar decisiones y evitar infantilizar son componentes esenciales de una atención digna.