El envejecimiento activo no exige hacer actividades intensas ni ignorar las enfermedades. Consiste en mantener participación, seguridad y autonomía de acuerdo con las capacidades de cada persona.
Cuatro pilares prácticos
Pequeñas acciones sostenidas suelen ser más útiles que cambios extremos.
- ✓Actividad física segura y adaptada.
- ✓Alimentación suficiente y variada.
- ✓Conexión social y actividades con propósito.
- ✓Prevención y control de enfermedades sin perder de vista la funcionalidad.
La meta es conservar capacidades
Caminar, preparar alimentos, administrar medicamentos, salir de casa y participar en decisiones son actividades que orientan el plan de atención.
Si alguna capacidad comienza a disminuir, intervenir temprano puede prevenir mayor dependencia.
Un plan debe ser individual
La presencia de dolor, fragilidad, problemas cardiacos o caídas requiere ajustar el tipo y la intensidad de las actividades con orientación profesional.
