Moverse con regularidad es una de las intervenciones más útiles para conservar la independencia, siempre que la actividad se adapte a la salud y capacidades de la persona.
Beneficios que van más allá del músculo
La actividad física también puede favorecer el sueño, el estado de ánimo, la confianza para caminar y el control de enfermedades crónicas.
- ✓Mejora fuerza y resistencia.
- ✓Ayuda al equilibrio y prevención de caídas.
- ✓Favorece movilidad y capacidad para actividades diarias.
- ✓Promueve interacción social y bienestar emocional.
Cómo empezar de forma segura
Conviene comenzar poco a poco, usar calzado estable, hidratarse y elegir un espacio seguro.
Las personas con caídas recientes, dolor de pecho, falta de aire intensa, mareos o enfermedades descompensadas deben consultar antes de iniciar.
La constancia importa más que la intensidad
Una rutina breve y frecuente, combinando movilidad, fuerza y equilibrio, puede ser más sostenible que sesiones extenuantes.
