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    <title>Blog de geriatría · Dra. Brenda Estrada</title>
    <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/</link>
    <description>Artículos sobre memoria, caídas, medicamentos, nutrición y cuidados, escritos por una geriatra certificada de Ciudad Juárez para la persona mayor y quien la acompaña.</description>
    <language>es-MX</language>
    <copyright>© 2026 Dra. Brenda Joanna Estrada Martínez</copyright>
    <lastBuildDate>Wed, 29 Jul 2026 12:00:00 GMT</lastBuildDate>
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    <item>
      <title>Alimentación y fuerza después de los 70</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/nutricion-y-fuerza-despues-de-los-70/</link>
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      <pubDate>Wed, 29 Jul 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Nutrición</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[Perder músculo no es inevitable. Cuánta proteína se necesita y qué ejercicio conserva la independencia.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>La pérdida de masa muscular con la edad se llama sarcopenia, y es una de las causas principales de caídas y dependencia. También es de las más modificables: se combate con proteína suficiente y ejercicio de fuerza.</strong></p>
<h2>Comer menos es más riesgoso de lo que parece</h2>
<p>Con los años disminuyen el apetito, el olfato y el gusto; a veces hay problemas dentales o boca seca por medicamentos. El resultado son porciones cada vez más pequeñas y una ingesta de proteína insuficiente.</p>
<p>Perder peso sin proponérselo nunca debe considerarse normal: siempre merece estudio.</p>
<h2>Cuánta proteína hace falta</h2>
<p>La persona mayor necesita más proteína por kilo que un adulto joven, no menos, porque su cuerpo la aprovecha con menor eficiencia. Lo importante es repartirla en las tres comidas y no concentrarla solo en la cena.</p>
<p>El desayuno suele ser la comida más pobre en proteína: huevo, frijoles, queso fresco, yogur o leche cambian el balance del día completo. La cantidad exacta se individualiza, sobre todo si hay enfermedad renal.</p>
<h2>El ejercicio que realmente conserva la independencia</h2>
<p>Caminar es excelente para el corazón, pero no basta para el músculo. Lo que conserva la fuerza es el trabajo de resistencia: levantarse de una silla sin usar las manos, subir escalones, ligas elásticas, pesas ligeras.</p>
<p>Dos o tres sesiones por semana, empezando por donde se pueda (incluso sentado) y aumentando poco a poco. Nunca es tarde: hay mejoría demostrada incluso pasados los noventa años.</p>
<h2>Vitamina D, calcio y agua</h2>
<p>La deficiencia de vitamina D es muy común y se asocia a debilidad y caídas. El calcio conviene obtenerlo de la dieta cuando es posible. Y la sensación de sed disminuye con la edad, así que hay que beber por horario, no por sed.</p>
<h2>Tres cambios que valen la pena</h2>
<ul><li>Incluir una fuente de proteína en cada comida, empezando por el desayuno.</li><li>Dos o tres sesiones semanales de ejercicio de fuerza.</li><li>Beber líquidos por horario, sin esperar a tener sed.</li><li>Revisar vitamina D y salud dental con su médico.</li><li>Consultar siempre una pérdida de peso no buscada.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>Cuidar al que cuida: señales de agotamiento del cuidador</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/agotamiento-del-cuidador/</link>
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      <pubDate>Wed, 01 Jul 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Cuidadores</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[Quien acompaña también se desgasta. Reconocer el agotamiento a tiempo protege a dos personas.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>El cuidado prolongado desgasta. No es falta de amor ni de voluntad: es una carga real, sostenida y muchas veces invisible, que tiene consecuencias médicas para quien la lleva.</strong></p>
<h2>Cómo se ve el agotamiento</h2>
<p>Cansancio que no mejora con el descanso, irritabilidad, insomnio, dolores de cabeza o de espalda, descuido de la propia salud, aislamiento de amistades y una sensación persistente de culpa: culpa por enojarse, culpa por querer un rato libre.</p>
<p>Muchos cuidadores solo consultan cuando ya hay depresión, hipertensión descontrolada o una enfermedad propia desatendida durante meses.</p>
<h2>Por qué ocurre con tanta frecuencia</h2>
<p>Porque la carga suele recaer en una sola persona, casi siempre una hija o esposa, porque no tiene horario y porque el deterioro avanza mientras el apoyo alrededor disminuye.</p>
<p>A esto se suma que pedir ayuda se siente como fallar, cuando en realidad es la única forma de sostener el cuidado a largo plazo.</p>
<h2>Qué ayuda de verdad</h2>
<p>Repartir tareas concretas y no genéricas: quien vive lejos puede encargarse de las citas, los trámites o los medicamentos. Establecer relevos fijos en la semana, aunque sean breves. Y aceptar apoyo formal cuando el nivel de dependencia lo requiere.</p>
<p>También ayuda entender la enfermedad: buena parte del desgaste viene de interpretar los síntomas como intención. Saber que la desconfianza o la repetición son parte del cuadro cambia la forma de responder.</p>
<h2>El cuidador también necesita consulta</h2>
<p>En la valoración geriátrica se evalúa la red de apoyo y la sobrecarga de quien cuida. No es un añadido: si el cuidador se enferma, el plan completo se cae.</p>
<h2>Señales de alerta en quien cuida</h2>
<ul><li>Cansancio que no mejora al descansar.</li><li>Dormir mal de forma sostenida.</li><li>Irritabilidad o llanto fácil que antes no había.</li><li>Dejó sus propias citas médicas o tratamientos.</li><li>Se aisló de amistades y actividades.</li><li>Sensación constante de culpa o de no hacer suficiente.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>Casa segura: cómo prevenir caídas, cuarto por cuarto</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/prevenir-caidas-en-casa/</link>
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      <pubDate>Wed, 03 Jun 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Caídas</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[La mayoría de las caídas ocurren en casa y casi todas se pueden prevenir.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Una caída rara vez tiene una sola causa. Suele ser la suma de un piso resbaloso, poca luz, un medicamento que marea y músculos que perdieron fuerza. La buena noticia es que casi todos esos factores se pueden modificar.</strong></p>
<h2>Empiece por el baño</h2>
<p>Es donde ocurren más caídas. Instale barras de apoyo firmes junto al inodoro y dentro de la regadera; las toalleras no sirven, se desprenden. Use tapete antiderrapante dentro y fuera, y considere una silla de baño si permanecer de pie cansa.</p>
<p>Una luz nocturna en el trayecto de la recámara al baño previene una parte importante de las caídas nocturnas.</p>
<h2>Recámara, sala y pasillos</h2>
<p>Retire tapetes sueltos o fíjelos con cinta doble cara. Libere los pasillos de cables, macetas y muebles bajos. La cama debe quedar a una altura que permita sentarse con los pies apoyados en el piso.</p>
<p>Deje un interruptor o lámpara al alcance de la mano desde la cama, para no caminar a oscuras.</p>
<h2>Cocina y escaleras</h2>
<p>Lo de uso diario debe estar entre la cintura y el hombro: nada de bancos ni de estirarse hacia repisas altas. Limpie de inmediato cualquier derrame.</p>
<p>En escaleras, pasamanos firme de ambos lados si es posible, buena iluminación arriba y abajo, y una cinta de color contrastante en el borde de cada escalón.</p>
<h2>Lo que no se arregla con la casa</h2>
<p>Revisar la vista una vez al año, usar calzado cerrado con suela antiderrapante (no pantuflas sueltas) y, sobre todo, revisar los medicamentos: los somníferos, ansiolíticos y algunos antihipertensivos multiplican el riesgo.</p>
<p>Y el factor más importante: el ejercicio de fuerza y equilibrio. Es la única intervención que además de prevenir la caída mejora la recuperación si ocurre.</p>
<h2>Revisión rápida de la casa</h2>
<ul><li>Barras de apoyo firmes en regadera e inodoro.</li><li>Luz nocturna entre recámara y baño.</li><li>Tapetes sueltos retirados o fijados.</li><li>Pasamanos y buena luz en escaleras.</li><li>Calzado cerrado con suela antiderrapante.</li><li>Revisión de medicamentos que provocan mareo o sueño.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>Cinco medicamentos o más: por qué conviene revisarlos</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/polifarmacia-adulto-mayor/</link>
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      <pubDate>Wed, 06 May 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Medicamentos</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[Algunos fármacos dejan de ser necesarios y otros empiezan a causar mareo, caídas o confusión.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Tomar cinco o más medicamentos al día se llama polifarmacia. No es malo por sí mismo, pero a partir de ese número el riesgo de interacciones y efectos adversos crece de forma notable.</strong></p>
<h2>Cómo se llega a catorce pastillas</h2>
<p>Casi nunca es por una mala decisión. Es la suma de muchas decisiones razonables tomadas en momentos distintos: un fármaco para la presión, otro para el dolor, uno para dormir que se recetó «unos días» hace tres años, un protector gástrico que nadie retiró.</p>
<p>El problema es que rara vez alguien revisa la lista completa de una sola vez, con la persona delante y con todos los envases sobre la mesa.</p>
<h2>Señales de que un medicamento está haciendo daño</h2>
<p>Mareo al levantarse, somnolencia diurna, confusión, caídas, estreñimiento, retención urinaria o pérdida de apetito. En el adulto mayor estos síntomas suelen atribuirse a la edad, cuando muchas veces son efectos secundarios.</p>
<p>Una regla útil: si un síntoma nuevo apareció en las semanas siguientes a un cambio de tratamiento, el primer sospechoso es el tratamiento.</p>
<h2>Qué es la desprescripción</h2>
<p>Es el retiro planeado, gradual y vigilado de un fármaco que ya no aporta beneficio o cuyo riesgo supera la ventaja. No es «quitar medicinas»: es revisar que cada una tenga una indicación vigente para esta persona, hoy.</p>
<p>Se hace de a poco, uno o dos fármacos por vez, explicando el motivo y vigilando el resultado. Nada se suspende sin razón clínica ni sin acuerdo con el paciente y su familia.</p>
<h2>Cómo prepararse para esa consulta</h2>
<p>Lo más útil que puede hacer es llevar todo: recetas, cajas, frascos, gotas, inyecciones, suplementos y remedios herbales. La lista mental casi siempre está incompleta, y lo que falta suele ser justo lo que interactúa.</p>
<h2>Lleve a su consulta</h2>
<ul><li>Todos los envases, no solo la lista escrita.</li><li>Suplementos, vitaminas y productos herbales.</li><li>Medicamentos de venta libre que use con frecuencia.</li><li>Recetas de todos los médicos que lo atienden.</li><li>Anote qué síntoma nuevo apareció y desde cuándo.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>Olvidos normales o señal de alarma: cómo distinguirlos</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/olvidos-normales-o-alarma/</link>
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      <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Memoria</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[Olvidar dónde dejó las llaves no es lo mismo que olvidar para qué sirven.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Con los años la memoria cambia, y eso es normal. Lo que no es normal es que el olvido empiece a interferir con la vida diaria. La diferencia importa, porque marca el momento de consultar.</strong></p>
<h2>Lo que sí es esperable con la edad</h2>
<p>Tardar unos segundos más en recordar un nombre, entrar a un cuarto y olvidar a qué iba, o extraviar las llaves y encontrarlas después. En el envejecimiento normal la información sigue ahí: se recupera más lento, pero se recupera, sobre todo con una pista.</p>
<p>También es esperable necesitar más concentración para aprender algo nuevo y distraerse con más facilidad si hay ruido o prisa.</p>
<h2>Lo que merece una valoración</h2>
<p>La señal clave no es olvidar, sino que el olvido afecte la funcionalidad. Preguntar lo mismo tres veces en una conversación, perderse en un trayecto conocido, dejar de cocinar un platillo que dominaba, repetir dosis de medicamento o confundirse con el dinero.</p>
<p>Otra señal frecuente y menos comentada: los cambios de carácter. Desconfianza nueva, apatía, irritabilidad o descuido en el aseo personal suelen aparecer antes de que la familia note el problema de memoria.</p>
<h2>Muchos olvidos tienen causa tratable</h2>
<p>Antes de pensar en demencia hay que descartar lo reversible: hipotiroidismo, deficiencia de vitamina B12, depresión, apnea del sueño, alcohol, infecciones urinarias y, muy frecuente, efectos de medicamentos como somníferos, antihistamínicos y algunos fármacos para la vejiga.</p>
<p>En la consulta esto se revisa primero. Corregir una de estas causas puede devolver por completo el rendimiento de la memoria.</p>
<h2>Por qué conviene consultar temprano</h2>
<p>Aun cuando el diagnóstico sea una demencia, saberlo pronto permite tratar los síntomas, retirar fármacos que empeoran la cognición, prevenir crisis, organizar los cuidados y tomar decisiones legales y familiares mientras la persona puede participar en ellas.</p>
<h2>Señales que ameritan consulta</h2>
<ul><li>Repite la misma pregunta varias veces en poco tiempo.</li><li>Se desorienta en lugares o trayectos conocidos.</li><li>Abandonó actividades que antes hacía sin dificultad.</li><li>Confunde o repite dosis de sus medicamentos.</li><li>Cambios nuevos de carácter, desconfianza o apatía.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>Qué es la Valoración Geriátrica Integral y por qué cambia el tratamiento</title>
      <link>https://www.drabrendageriatra.com/blog/que-es-la-valoracion-geriatrica-integral/</link>
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      <pubDate>Tue, 10 Mar 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
      <category>Valoración integral</category>
      <dc:creator>Dra. Brenda Estrada</dc:creator>
      <description><![CDATA[La herramienta central de la geriatría: evalúa a la persona completa y con eso construye un solo plan coherente.]]></description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Es la herramienta central de la geriatría. En lugar de revisar una enfermedad a la vez, evalúa a la persona completa y con eso construye un plan único, coherente y priorizado.</strong></p>
<h2>El problema de atender una enfermedad a la vez</h2>
<p>Una persona de 78 años con diabetes, hipertensión, artrosis y problemas de sueño suele terminar con cuatro médicos, cuatro planes y catorce medicamentos. Cada especialista hace bien su parte, pero nadie mira el conjunto.</p>
<p>El resultado es conocido: indicaciones que se contradicen, fármacos que se suman sin que nadie los retire y una persona que se siente peor mientras sus estudios «salen bien». La geriatría existe justamente para resolver eso.</p>
<h2>Las cinco dimensiones que se evalúan</h2>
<p>La valoración recoge lo médico (diagnósticos, exploración, estudios), pero además mide cuatro cosas que ninguna otra consulta mide de forma sistemática: la funcionalidad, la cognición, el estado de ánimo y el entorno social.</p>
<p>La funcionalidad se explora con pruebas simples: cómo se levanta de una silla, cómo camina, si puede bañarse, cocinar o administrar su dinero solo. La cognición, con pruebas breves de memoria, atención y lenguaje. El ánimo, con escalas diseñadas para adultos mayores. Y el entorno: quién cuida, con qué apoyo y en qué casa.</p>
<p>A esto se suma la revisión de nutrición, sueño, continencia, visión, audición y, punto por punto, de todos los medicamentos.</p>
<h2>Por qué el plan resultante es distinto</h2>
<p>Cuando se integran esas cinco dimensiones, las prioridades cambian. Puede resultar que lo más urgente no sea bajar la hemoglobina glucosilada, sino retirar el fármaco que le provoca mareo, tratar la depresión que la familia leía como demencia y empezar ejercicio de fuerza para que no vuelva a caerse.</p>
<p>Ese es el valor real: no más estudios, sino mejores decisiones. Un plan que la persona y su familia entienden, con metas alcanzables y un orden claro.</p>
<h2>Cuándo pedir una valoración</h2>
<p>No hay que esperar a una crisis. Es especialmente útil a partir de los 60 años, o antes si hay varias enfermedades, problemas de memoria, caídas o pérdida de independencia. También antes de una cirugía programada y después de cualquier hospitalización.</p>
<h2>Qué llevar a su valoración</h2>
<ul><li>Identificación oficial y estudios recientes.</li><li>Todas las recetas vigentes.</li><li>La lista o los envases de todos los medicamentos, incluidos suplementos y herbolaria.</li><li>Un resumen de hospitalizaciones y diagnósticos previos, si lo tiene.</li><li>De ser posible, la compañía de un familiar cercano.</li></ul>]]></content:encoded>
    </item>
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